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  • Mediación en la partición de herencia

    En la Sentencia 11/2012 del Tribunal Supremo, este vuelve a pronunciarse sobre el beneficio de acudir a la mediación o el arbitraje en los casos de reparto de herencia, frente a acudir a los tribunales. En este caso, los padres mueren con testamento hecho nombrando herederos a sus tres hijos a partes iguales. Uno de los testamentos recoge que uno de los hijos en concreto tiene que realizar el cuaderno particional. Cuando realiza el cuaderno particional, uno de los herederos no está de acuerdo y no lo acepta, por lo que el heredero encargado de realizar el cuaderno acude a los tribunales para que le den validez y se produzca el reparto de la herencia. Tanto el Tribunal de Primera Instancia como la Audiencia Provincial le dan la razón al heredero que realizó el cuaderno, pero el heredero que no estaba conforme al principio presenta recurso de infracción procesal y de casación ante el Tribunal Supremo. El Tribunal Supremo, antes de pronunciarse sobre los recurso, se pronuncia diciendo que la jurisprudencia de la sala advierte sobre lo útil que hubiese sido la mediación, y que ya se ha pronunciado así en varias sentencias, la de 2 de Julio de 2009, 3 de Julio de 2009, 5 de Marzo de 2010, 30 de Mayo de 2010, 18 de Junio de 2010. Todas ellas reiteran la utilidad de la mediación ya contemplada en el Parlamento Europeo, en el Consejo Europeo y en la Ley 15/2009 de la Comunidad Autónoma de Cataluña. La mediación llega a soluciones menos traumáticas que la judicial, al no tener estas últimas trasfondo humano. En cuanto a los recursos, los dos por infracción procesal son al amparo del artículo 469.1.3 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Alega que el allanamiento de uno de los hermanos no se recoge en la sentencia. El Tribunal, si bien le da la razón y dice que debería haber constado, dice que no es motivo suficiente ya que no le provocó indefensión. También alega infracción por haberse permitido acumulación de acciones de partición de herencias de los causantes. También es desestimado porque la jurisprudencia de la Sala reitera que cabe la partición de los bienes de ambos cónyuges causantes, habiendo fallecido uno de ellos en un tiempo anterior, y siempre que se satisfagan correctamente las legítimas, se respete la voluntad del testador y se cumpla el principio de igualdad. Lo cual, por cierto, no se alega en este motivo. El recurso de casación es por la infracción de los artículos 1056 y 1344 del Código Civil, el primero contempla la partición hecha por el testador, y el segundo da el concepto de comunidad de gananciales. Ninguno ha sido infringido por lo que también se desestimó. Por todo ello el Tribunal Supremo desestimó los recursos interpuestos
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